¡Oh Santa Lucía! Escucha mis oraciones,

vengo humildemente a ti, a la luz de la fe.

Esa luz capaz de evitar el mal,

de hacer el bien y de odiar nada más que la

ceguera y tinieblas del mal y del pecado.

Confiando en tu bondad, humildemente te pido

por tu intercesión, Luz Santa,

y que nos llenes de tu misericordia.


Santa Lucía, deja entrar la visión perfecta

mis ojos para que sirvan

su mayor honor, gloria y espiritualidad.

Que los ojos de mi alma permanezcan siempre

consagrado al Señor para salvación,

para que disfrutemos la inquebrantable

luz del Reino de los Cielos.


Tú que has ayudado a todos los que han

pasó por tu templo con

con lágrimas en los ojos

rogando por su curación y la de sus seres queridos,

Te imploro que escuches mis oraciones hoy

y permite mi curación espiritual y física

y la de mis seres queridos.



Amén.