San Expedito de causas urgentes y justas,

por favor intercede por mí ante Nuestro Señor Jesucristo.

Socórreme en esta hora de aflicción y desesperación.


San Expedito,

tú que eres un guerrero santo,

tú que eres el santo de los afligidos,

tú que eres el santo de los desesperados,

tú que eres el Santo de las causas urgentes,

protégeme, ayúdame,

dame Fuerza, Coraje y Serenidad.


Escuche mi súplica.

(Diga claramente su petición).


San Expedito,

ayúdame a prevalecer en estas horas difíciles,

protégeme de todos los que quieren hacerme daño,

responde a mi súplica con urgencia.


Devuélveme al estado de paz y tranquilidad.

Te estaré agradecido por el resto de mi vida

y hablaré tu nombre a todos los que tienen fe.



Amén.