22 Jun
¡Oh milagroso Niño de Atocha!
Echa tu mirada misericordiosa sobre mi corazón atribulado,
tan inclinado a la piedad.
Déjate ablandar por mi oración
y concédeme estos favores que te imploro ardientemente:
(Mencione sus peticiones).
Quítame toda aflicción y desesperación,
todas las pruebas y desgracias que me cargan.
Por tu Sagrada Infancia,
envíame ahora el consuelo,
la ayuda y la gracia para que pueda alabarte con el
Padre y el Espíritu Santo,
por los siglos de los siglos.
Amén